Game Of Thrones

El Muro y los que allí moran

Así el grupo de los tres nobles de Rocadragón llegaron al Muro. Pudieron apreciar que desde Invernalia hasta allí ya casi no quedaba ningun signo de civilización, y sabían que más allá del Muro menos habría.

Cuando llegaron fueron alojados a la Torre de la Lanza. Pues como el Lord Comandante Mormont no podía atenderlos en ese momento primero fueron a subir arriba del Muro, dónde conocieron al Guardia Negro llamado Steffon Saltcliff, el hijo de un noble de las Islas de Hierron que fue llevado al Dominio como rehén y allí se comportó de manera poco apropiada. De él conocieron el precario estado en que se encontraba la Guardia de la Noche, teniendo solo tres de los veinte castillos habitados. Más tarde bajaron a ver al Maestre Aemon, ya que es con quien querían hablar, pero éste se mostró poco receptivo a mostrarles la localización de la espada Fuegoscuro. Quería implicación directa de ellos en el bienestar de los últimos Targaryen, Viserys y Daenerys. Explicaron parte de sus planes al maestre para que viera que ya se estaban moviendo, pero no pudieron sacar nada más del viejo Targaryen.

Aún y así parecía que el viaje no se había hecho en balde, al salir los fue a saludar Garett Nieve, el mayordomo del maestre. Éste había escuchado la conversación y disponía de la información que ellos querían, pues ya estaba al servicio de Aemon cuando llegó el mercader de Braavos. Quería negociar con ellos y quedaron arriba del Muro después de la cena con el Lord Comandante.

La cena con Lord Mormont fue bastante apacible, aún y así se negó tajantemente a que fueran al otro lado del Muro pues los salvajes estaban muy activos últimamente y sería correr un gran peligro. Durante la cena un explorador le llevó un mensaje que le ensombreció el rostro. Queriendo saber qué pasaba relató que parecía que un grupo de salvajes había traspasado el Muro y estaba atacando la pequeña población al lado del castillo de Lago Profundo. Pidieron de poder acompañar a Lord Mormont y después de mucho insistir y jurar que no se verían envueltos en el combate pudieron acompañarle. Cómo tenían que salir en ese mismo moment, Lord Warmyngsun ordenó a Sariss que se reuniera con Garett, para intentar sonsacarle su precio.

Se pasaron toda la noche cabalgando y al llegar al borde del bosque Lord Mormont les ordenó que se quedaran allí mientras él y veinte exploradores iban a las casas aprovechando la oscuridad para ver si podían atacar a los salvajes, puesto que pensarían que no habían sido descubiertos.

Mientras esperaban, Lord Warmyngsun encontró rastos de un numeroso grupo por dentro del bosque, temiendo una emboscada Lord Nightwynd fue corriendo hacia las casas mientras que Lord Warmyngsun y Lord Blackburn seguían el rastro, siendo atacados y viéndose obligados a huir. Lord Blackburn se tropezó y, gracias a los Siete, los salvajes pasaron a su lado pero no se fijaron en él, salvando su vida. Por otro lado el grupo que emboscaba ya había salido de su escondrijo, Lord Nightwynd sabiendo que el tiempo que había ganado no era suficiente para los hombres de Lord Mormont quiso ganarles aún más tiempo, cargando contra el grupo de cuarenta salvajes que se acercaban corriendo. Ese movimiento desconcertó a los salvajes y ciertamente pudo ganar unos momentos para que la Guardia de la Noche se replegara. En otra bendición de los Siete, lord Blackburn pudo dar media vuelta cuando los salvajes estaban a punto de aplastarle por pura superioridad numérica. Se juntó con los hombres de Lord Mormont y se parapetaron entre las casas, esperando una lucha bastante desigual.

Mientras Lord Warmyngsun había salido del bosque corriendo perseguido por diez salvajes sedientos de sangre, viendo la situación corrió hacia otras casas, intentando darles esquinazo siendo casi pillado, esta vez sería R’hllor que lo bendeciría y le permitiría entrar en una casucha justo antes de enfrentarse a esos diez hombres.

El combate para la guardia de la noche era desigual, aún y estar mejor equipados y, algunos, mejor entrenados la pura superioridad numérica estaba en su contra. Únicamente el flanco de Lord Nightwynd estaba siendo victorioso, pues no se había ganado el título de campeón de Rocadragón y Bastión de Tormentas sin ser un virtuoso guerrero (aunque sus primor opinaban que lo que tenía de bueno como guerrero le faltaba de sentido común) y además recibieron la ayuda de Lord Blackburn, el cual había vuelto a los caballos y cargó por la retaguardia de los salvajes, usando su espada de acero valyrio, Perdición, como una arma de muerte. Mientras, Lord Warmyngsun, también había sacado su espada familiar, SunBurn, y había aprovechado el hecho que dentro de la casa solo podían entrar de dos en dos y la lucha era mucho más equitativa.

Finalmente pocos salvajes pudieron huir del campo de batalla, no sin haber matado o herido gravemente la mitad de los hombres de Lord Mormont. Éste reconoció que los tres nobres valyrios habían marcado una importante diferencia y se mostró en deuda con ellos.

Volvieron al Castillo Negro y se organizó un ‘rescate’ para los heridos y un descanso para los héroes de la noche, sobretodo para Lord Nightwynd que había sido el que mayor número de salvajes mató.

Se reunieron con Garett Nieve, informó de sus condiciones: que los tres nobles dieran una buena ayuda económica y ensalzaran las habilidades negociadoras de Garett, para que así Lord Mormont le enviara por los Siete Reinos intentando conseguir que otros nobles hicieran igual. Desconfiando cerraron el trato (con Lord Nightwynd entregándole una gran cantidad de dinero), aunque en secreto Lord Warmyngsun ya planeaba la muerte de Garett, pues había oído demasiado sobre sus planes.

Cuando hubieron descansado todos comieron junto a Lord Mormont quién se quedó sorprendido por las habilidades de Garett y tal y como había predicho, lo enviaría a los Siete Reinos. Continuó relatando que los hombres que atacaron estaban dirigidos por un exiliado Thennita, Walruf, que estaba empezando a reclutar tribus seguramente para nombrarse Rey-Más-allá-del-Muro. Se acercaba una dura guerra. Una vez hubiera terminado y estuviera todo tranquilo otra vez, podrían ir donde querían. Lord Nightwynd se ofreció a participar a esta guerra, aún y los avisos del Lord Comandante sobre su posible muerte y la carencia de gloria y reconocimiento no lo pudo hacer cambiar de idea, y reconociendo que era un gran guerrero hasta estaba deseoso que se uniera. Por otro lado Lord Blackburn y Lord Warmyngsun volverían a Rocadragón pues no querían estar tánto tiempo alejado de sus tierras, mas estando la casa Velaryon armándose con algún extraño fin.

Al salir se reunieron con Garett, el cual les dio la información que deseaban: los braavosis habían sido dirigidos a Las Colinas pedregosas en el Bosque Encantado, un territorio evitado hasta por los salvajes y rodeado de terribles leyendas…

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DasyrchTimekiller

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